La Acuñación a Molino solía dejar monedas alabeadas. La Acuñación a Volante sin virola acuña monedas planas. La anterior frase la he leído, y también escuchado a coleccionistas. Sin embargo, las monedas acuñadas a Volante sin Virola no siempre son planas. He visto distintas piezas, con bordes levantados ligeramente, piezas cóncavas, en alguna pieza de oro, y también de plata de diferentes módulos.
La pieza a continuación, es un Real de a 8, pieza de plata, acuñada a Volante sin Virola en la Ceca de Lima y durante el reinado de Carlos III.

Diametro de la moneda
Como en muchos Reales de a 8, la moneda no es circular perfecta.

Planitud de la moneda
La moneda no es plana. Se lee perfectamente en la moneda.

Revista NVMISMA
Para que los rieles queden con la debida igualdad, esto es, que de feble a fuerte no haya más diferencia que la que permite S. M. se deberán pasar por la Hilera (habiendo precedido el recocido necesario) para volver el metal al estado de ductilidad. Las Hileras deberán en lo posible estar paralelas, para evitar que los rieles que han de quedar planos, no salgan convexos, defecto muy perjudicial, no siendo menos el de los arañazos que les quedan a los cospeles; pues sin embargo del gran golpe que se les da para su impresión, aun se manifiestan en la moneda después de sellada.
La máquina que sirve para cortar las monedas se debera arreglar del
modo siguiente: el Grabador de la Casa deberá de entregar al fiel, o Maestro de
Moneda con arreglo a los troqueles que lian de servir para la acuñación, el tamaño
ó diámetro de ella. Por otro tamaño o diámetro ajustará el Maestro de Moneda la circunfe-
rencia de el corte, conformándose en cuanto le fuese posible, y usando de otros dos
cortes únicamente en atención al feble y fuerte de el permiso.
La máquina de acordonar es muy sencilla y no produce defectos en la
moneda, pero manifiesta con evidencia los que trae de el corte; pues si es mayor
el diámetro de la moneda de lo que corresponda, hace platillo, y si los cantos de
la moneda no están perpendiculares, imprime con desigualdad el cordoncillo.
En la operación del blanquimiento se debera cuidar de que no se requeme
la moneda, procurando salga recocida por igual, para lo que conduce mucho el
horno construido con este objeto.
Siendo la ultima operación de la moneda la acuñación por medio del
volante, y consistiendo la perfección de aquélla en que el golpe de este sea perpen-
dicular, sin que ocasione desunión en sus partes, se tendrá el mayor cuidado en el
perfecto arreglo de todas ellas.